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jueves, 19 de julio de 2018

como cambia la vida...

Con el verano como cada año, mucha gente quiere perder algo de peso. Por desgracia, no es algo tan sencillo, de hecho, muchas veces la parte más dura es motivarse uno mismo, pero mirar como cambia la vida cuando en los años sesenta nos sugerían lo contrario que ahora...


yo sigo tomando Plus Forma y tu...¡¡¡
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viernes, 1 de junio de 2018

la radio...




En mi casa, cuando yo era chica, aparte de mis padres, mis hermanos, mi primo, mi abuela y yo, vivía con nosotros una pariente (o, por lo menos, la considerábamos tan parte de la familia como cualquiera de nosotros). Esta se ponía a hablar de todo lo que se le ocurriera apenas nos levantábamos, nos acompañaba en desayunos, almuerzos y cenas, y no paraba hasta que el último de nosotros se acostara por la noche. Lo curioso es que, en vez de considerarla una plasta insufrible, todos la amábamos con lealtad.

 Esa pariente, omnipresente y locuaz, era La Radio.


La amaba mi padre que oía todos los partidos de fútbol que aquel Matías Prats contaba con un apasionamiento tal que mi padre, tan comedido normalmente, se dejaba llevar, se levantaba de la silla y gritaba el ¡gooooool! al alimón con él.

La amaba mi madre, que escuchaba los seriales lacrimógenos de Sautier Casaseca (¡unos dramones, oiga!), los consejos de Elena Francis y las noticias que salían profusamente del aparato (nunca se rompió, que yo recuerde), instalado en el cuarto de costura pero cuya voz llegaba a cualquier rincón de la casa.

La amaba mi abuela, que atendía religiosamente al angelus y la misa de los domingos, pero también a la retransmisión de loterías y premios de los ciegos.

La amábamos los niños que nos entusiasmábamos con el Tío Pepote y su envío de caramelos a través de las ondas, un milagro semanal que ninguno fue capaz de analizar ni de cuestionar; con el cuento de la 1, cita obligada al volver del colegio al mediodía; y, sobre todo, con los anuncios, que nos sabíamos de memoria ("Si lo toma el futbolista, se hace dueño de la pista; y, si es el boxeador, ¡pom, pom!, golpea que es un primor...", cantábamos con el del Cola Cao).


Y la amaba yo que, ya de jovencita, no me perdía los programas desternillantes de El Zorro ("Yo soy el Zorro, zorro, zorrito, para mayores y pequeñitos..."); ni "El buen teatro en su hogar", que me acercó al "Romeo y Julieta" de Shakespeare, a "Dulce pájaro de juventud" de Tennessee Williams, al "Diez negritos" dramatizado de Agatha Christie y a tantas obras de teatro (¿por qué no se reponen? Eran grandiosas); ni me perdía, sobre todo, "La ronda", que nos llenaba de emoción a todas las de mi generación por si alguien especial le pedía a la estudiantina que nos viniera a rondar.

La Radio era la dueña absoluta de la casa, el Oráculo, la que nos comunicaba con nuestro mundo y el Mundo. Y ni siquiera, cuando en los años 60 apareció la tele, la relegamos al cuarto de los trastos. Todo lo contrario, supo convivir con dignidad al lado de la usurpadora, y, por lo menos en la casa de mis padres, siguió, dale que te pego, alegando de la mañana a la noche. 

Hoy en mi casa no es así porque, aunque Elvira Lindo diga: "¿Qué clase de hogar es ese en el que no hay un aparato de radio en la cocina?", a mí me gusta el silencio. Pero sigue acompañándome cuando camino por las mañanas, cuando conduzco o cuando pasa algo especial, y mi marido no hay noche en que no se ponga a oír su programa de jazz.

Esta semana, sin embargo, la Radio ha vuelto a ser protagonista en casa porque me han hecho una entrevista, ¡a mí!, a propósito de este Blog de una Jubilada. Fue en un programa de la Cadena SER en Canarias -Hoy por Hoy Tenerife, en la sección SER 3.0- que llevan Begoña Ávila y Juan Carlos Castañeda. Por primera vez yo fui parte de esa pariente amada que se mete en todos los hogares a contarles su vida. Me sentí como Jesulín cuando decía que España es como un toro, como Lola Flores hablando de su arte o como García Márquez presentando "Cien años de soledad".

 





sábado, 7 de abril de 2018

que tiempos aquellos...

otra foto ...dos amigos,Pepito y Santiago
bajando de la piscina , los  lavaderos ,
un taxis de la época y la Peña al fondo...
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viernes, 16 de marzo de 2018

cosas de Cadalso...


 año de 1924
año de 1935

 año 1946


 año 1948
año 1950


y este fue el cartel de las Fiestas de 1950

Leerlo bien ,el programa no tiene desperdicio...

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viernes, 12 de enero de 2018

como cambia la vida...

 Los nacidos en los años cincuenta hemos conocido otra forma de vida....
 Cuando te llamaban de Madrid para hablar contigo ( osea con tus padres claro),te avisaban en persona a casa porque nadie tenía teléfono, con un papelito donde decía que tenias un aviso de conferencia para las 4 o 5 de la tarde para que estuvieras en teléfonos en la calle de la Iglesia a tal hora...
-Ahora todos los jóvenes tienen un móvil conectado a todas horas...


-No nos hacía falta llamar por el móvil a los amigos...




 No existían las sillitas para automoviles...
 Estábamos siempre en la calle después de la escuela...
Eramos una especie de atletas sin ir a clases de judo, natación, fútbol,etc..,

 No nos compraban Coca Colas ni refrescos no siendo para las Fiestas algún helado artesano del Tío Zoilo...
































Y nos hacían cantar y rezar en la escuela cada día y mas aun si nos marchábamos 15 días  a los campamentos...



Montábamos en borrico y disfrutamos ayudando en el campo...





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