Mostrando entradas con la etiqueta las abejas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta las abejas. Mostrar todas las entradas

lunes, 25 de febrero de 2019

nuestras abejas...

Así actúa el parásito que está aniquilando a las abejas

Ver más en: https://www.20minutos.es/noticia/3539644/0/asi-actua-parasito-aniquila-abejas/#xtor=AD-15&xts=467263
Así actúa el parásito que está aniquilando a las abejas

Ver más en: https://www.20minutos.es/noticia/3539644/0/asi-actua-parasito-aniquila-abejas/#xtor=AD-15&xts=467263
Así actúa el parásito que está aniquilando a las abejas

Ver más en: https://www.20minutos.es/noticia/3539644/0/asi-actua-parasito-aniquila-abejas/#xtor=AD-15&xts=467263


Lamentablemente, un año más y por las mismas fechas, vuelvo a escribir sobre la mortandad masiva de abejas. Año tras año, las abejas reciben un regalo envenenado cuando despiertan de su letargo invernal y encuentran las primeras flores cargadas de alimento.


Científicos decubren una nueva forma en la que el 'Varroa destructor' ataca a las abejas. 

El fascinante mecanismo de defensa de las abejas asiáticas contra las avispas. Un panal de abejas La formación de un panal de abejas. GTRES Las colonias de abejas en todo el mundo corren el riesgo de una variedad de amenazas, que incluyen pesticidas, enfermedades, mala nutrición y pérdida de hábitat. Investigaciones recientes sugieren que una amenaza está muy por encima de las otras: un ácaro parásito, 'Varroa destructor', que se especializa en atacar a las abejas. Durante décadas, los investigadores han asumido que los ácaros varroa se alimentan de sangre, como muchos de sus primos ácaros y garrapatas. 


 Pero una nueva investigación dirigida por la Universidad de Maryland sugiere que los ácaros varroa, en cambio, tienen un apetito voraz por un órgano en el abdomen de la abeja llamado 'cuerpo graso', que cumple muchas de las funciones vitales que desempeña el hígado humano, al tiempo que almacena alimentos y contribuye al sistema inmune de las abejas. La investigación, publicada en Proceedings, podría transformar la comprensión de los investigadores sobre las principales amenazas para las abejas melíferas, al tiempo que indica el camino hacia tratamientos más eficaces contra los ácaros en el futuro. "Los investigadores de las abejas a menudo se refieren a tres P: parásitos, pesticidas y pobre nutrición. Muchos estudios han demostrado que la varroa es el mayor problema. Pero cuando están comprometidas por la varroa, las colonias también son más susceptibles a las otras dos", indica Samuel Ramsey, el autor principal del artículo. "Ahora que sabemos que el cuerpo de grasa es el objetivo de Varroa, esta conexión ahora es mucho más obvia. Perder el tejido graso afecta la capacidad de una abeja para desintoxicar pesticidas y les roba alimentos vitales. El cuerpo graso es absolutamente esencial para la supervivencia de las abejas", añade. Además de descomponer las toxinas y almacenar los nutrientes, los cuerpos grasos de las abejas producen antioxidantes y ayudan a controlar el sistema inmunológico. Los órganos grasos también desempeñan un papel importante en el proceso de metamorfosis, regulando el tiempo y la actividad de las hormonas clave.
Los cuerpos grasos también producen la cera que cubre partes de los exoesqueletos de las abejas. Según Ramsey, el supuesto de que los ácaros varroa consumen sangre de abeja (más precisamente llamada hemolinfa en insectos) ha persistido desde que se publicó el primer artículo sobre el tema en la década de 1960. Ramsey notó varias observaciones que lo llevaron a cuestionarse si los ácaros varroa se alimentaban de algo más que hemolinfa. Primero, la hemolinfa de los insectos es muy baja en nutrientes. Para crecer y reproducirse al ritmo que lo hacen, los ácaros varroa necesitarían consumir mucha más hemolinfa de la que podrían adquirir de una sola abeja. En segundo lugar, el excremento de los ácaros varroa es muy seco, al contrario de lo que uno esperaría de una dieta de sangre completamente líquida. Por último, las piezas bucales de los ácaros varroa parecen estar adaptadas para digerir tejidos blandos con enzimas y luego consumir la papilla resultante. Por el contrario, los ácaros que se alimentan de sangre tienen partes bucales muy diferentes, específicamente adaptadas para perforar membranas y chupar líquido. El primer y más sencillo experimento realizado por Ramsey y sus colaboradores fue observar dónde tendían a reunirse los ácaros en los cuerpos de las abejas para alimentarse. Si los ácaros se aferraban a lugares aleatorios, razonó Ramsey, eso sugeriría que en realidad se alimentaban de hemolinfa, que se distribuye uniformemente por todo el cuerpo. Por otro lado, si tuvieran un sitio preferido en el cuerpo, eso podría proporcionar una pista importante para su comida preferida. "Cuando se alimentan de abejas inmaduras, los ácaros comen en cualquier lugar. Pero en las abejas adultas, encontramos una gran preferencia por la parte inferior del abdomen de las abejas (señala Ramsey). Más del 90% de los ácaros que encontramos en adultos se alimentaban allí. Como sucede, el tejido corporal graso se propaga a través de los cuerpos de abejas inmaduras. A medida que las abejas maduran, el tejido migra a la parte inferior del abdomen.
La conexión fue difícil de ignorar, pero necesitábamos más evidencia". Ramsey y su equipo luego tomaron imágenes de los sitios donde los ácaros varroa roían el abdomen de las abejas. Usando una técnica llamada fractura por congelación, los investigadores utilizaron nitrógeno líquido para congelar a los ácaros y sus hospedadores, esencialmente tomando una "instantánea" física de los hábitos de alimentación de los ácaros en acción. Utilizando microscopios electrónicos de barrido potentes para visualizar los sitios de la herida, Ramsey vio una clara evidencia de que los ácaros se alimentaban de tejido corporal graso

Esperemos que pronto se solucione todo...
-----------------------

martes, 22 de mayo de 2018

nuestras abejas se mueren...

El domingo pasado fue el día de las abejas y aprovechando eso vamos a pasar un artículo para mentalizar a la gente sobre estos animales imprescindibles en la naturaleza.

Nueve cosas que quizá no sabías de las abejas y  cinco  que  puedes  hacer  para  protegerlas...

Las poblaciones de estos polinizadores, claves para la agricultura, están en declive en lugares como la UE




Para cultivar muchas de las frutas que comemos hace falta suelo y agua, y nutrientes... Pero, además, es necesaria la acción de los polinizadores. Tres de cada cuatro especies de las que usamos para alimentarnos dependen, al menos en parte, de que insectos o animales trasladen el polen para la fertilización. Y las abejas son las reinas.

En las últimas décadas, sin embargo, hemos cambiado nuestra forma de cultivar la tierra y producir alimentos. Desde mediados del siglo pasado utilizamos muchos más pesticidas (y fertilizantes) químicos, las explotaciones son más grandes y nos centramos en un número más pequeño de especies, afectando así a la biodiversidad. Todos estos cambios, junto a la aparición de parásitos o avispas invasoras, están perjudicando a las abejas, que son un elemento esencial de nuestros ecosistemas.

El 20 de mayo ha sido designado por Naciones Unidas como Día Mundial de las Abejas. En esta jornada, que celebra y recuerda su importancia y que ha sido impulsada por el Gobierno de Eslovenia, aquí van nueve datos sobre estos insectos y su labor polinizadora:

  1. Las abejas polinizan 170.000 especies diferentes de plantas.
  2. Al menos un tercio de cada cucharada que te llevas a la boca depende de la polinización.
  3. Una abeja melífera produce una doceava parte de cucharada de miel en toda su vida.
  4. Para producir un kilo de miel, una abeja debería visitar cuatro millones de flores y recorrer una distancia equivalente a dar la vuelta al mundo cuatro veces.
  5. Una colonia de abejas es comparable con una ciudad pequeña en cuanto al número de individuos. Aloja entre 30.000 y 60.000 obreras, de 300 a 1.000 zánganos y una reina.
  6. No hibernan, sino que siguen activas durante todo el invierno. Sin embargo, en esta época se juntan para calentarse unas a otras.
  7. Las melíferas son la única especie de abeja que muere tras lanzar una picadura.
  8. Las abejas son constructoras con un gran sentido de lo económico y lo racional. Los panales están entre las estructuras mejor diseñadas y organizadas de la naturaleza: sus paredes se juntan en ángulos de 120º, formando hexágonos completos.
  9. Salen de la colmena en cuanto la temperatura exterior supera los 10 ºC.


Y otras cinco medidas que los ciudadanos de a pie pueden tomar para ayudar a protegerlas:

  1. Cultivar plantas con fines decorativos en terrazas, balcones y jardines.
  2. Colocar cajas (fabricadas por uno mismo o compradas) para que las abejas se puedan instalar en terrazas o jardines.
  3. Utilizar pesticidas que sean inofensivos para las abejas y al pulverizarlos sobre las plantas, hacerlo en días sin viento, temprano por la mañana o al final del día, cuando las abejas están en sus colmenas.
  4. Concienciar a niños y jóvenes sobre la importancia de estos insectos.
  5. Evitar cortar el césped o segar cuando las plantas están floreciendo, y hacerlo siempre a últimas horas de la tarde.

La Unión Europea ha limitado recientemente la utilización de tres insecticidas perjudiciales para las abejas en los cultivos al aire libre. En este sentido, la FAO (agencia de la ONU para la alimentación y la agricultura) señala la agroecología como un camino por el que proteger a estos insectos y su labor agrícola. Las prácticas de este tipo de agricultura ecológica rechazan el uso de pesticidas químicos y tratan de aprovechar las actuaciones de todos los componentes del ecosistema.



Ver también en Cadalso vive:


---------------------------