Blog creado sin ánimo de lucro...dedicado a informar sobre temas de Cadalso de los Vidrios y su entorno así como Arte, Naturaleza (fauna y flora) ,Fotos , Gastronomía, vinos , curiosidades y varios con el único fin de promocionar Cadalso , porque CADALSO ESTA VIVO...En este blog …nada es lo que parece, a veces es personal, otras veces la imaginación vuela… Que nadie sufra o se alegre, en el fondo sólo son palabras las que escribo. Esto no es un diario de vida ni un negocio personal.
martes, 2 de marzo de 2010
Felicitaciones al blog...
foto enviada por Karras..
YA UN AÑO...
Hoy día 2 de Marzo se cumple un añito entero desde que Carlos empezó sus andaduras por el mundo de internet. Un año realmente corto por lo entretenidos que nos ha tenido a todos con las noticias, reportajes y cualquier evento que se diera cita en Cadalso. Todo se refleja puntualmente en su blog. Un blog el cual sabe hacer extensible a cualquiera que quiera participar en él, esté o no de acuerdo con lo publicado. Porque como bien dice Él aquí hay sitio para todos. Por eso gozamos del rincón de la fotografía, del cartel antiguo, de la poesía, de la música, fiestas, prosas, noticias, atardeceres, naturaleza , homenaje a las gentes etc etc etc. Y como no de los comentarios de todos nosotros cadalseños y de otros lugares que al fin de cuentas son lo más importante. Unos lo hacemos porque tenemos ideas afines con Carlos, otros por la amistad que nos une, también los que aportamos nuestro granito de arena en aquello que consideramos pudiera interesar a alguien.
Y para todos tiene palabras de aliento animándonos a seguir mandándole lo que cada uno, buenamente puede. Cuando el blog recibió un premio no dudó en entregarlo a la gente que de una manera u otra era cómplice de sus publicaciones aun sabiendo como ya le dije en una ocasión que incluso la mejor orquesta no es nada sin un buen director.
Por todo ello creo que esta vez nos toca a todos nosotros hacer nuestra su entrañable frase.
VA POR TI CARLOS VA POR TI COMPAÑERO....
Karras.
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gracias Karras, el blog ha ganado mucho con tu aportación de los conocimientos que nos das sobre botánica y la naturaleza en Cadalso....
lunes, 1 de marzo de 2010
Corre el agua por Cadalso..
Nos envía nuestro amigo Ricardo una serie de fotos de como corren los arroyos por Cadalso este fin de semana...







Carlos te mando estas fotos del agua que corre por los arroyos de Cadalso El día no acompaña en los medios de comunicación han informado que en este fin de semana vamos a tener un frente de lluvias y fuertes rachas devientos que lo denominan como ciclogénesis explosiva y recomiendan no hacer viajes mientras dure esta situación.El sábado por la mañana el tiempo es lluvioso, pero no hace frió ni viento me decido a coger la bici de montaña, la cámara de fotos para ir recorriendo fotografiando los distintos arroyos de nuestra zona es espectacular ver la cantidad de agua que corre por los regueros, calado de la cabeza a los pies llego a casa que gozada a merecido la pena.
Hace ya un año....
Nuestro primer mini artículo...
dedicado a las gentes de
Cadalso desde este blog...
Cadalso desde este blog...
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Este fue nuestro primer homenaje a las gentes ....
título: "El campo se cierra" autor : Carlos AMe creo en la obligación de rendir homenaje en este blog a todas aquellas profesiones que tanto aportaron a este pueblo y que mejor de empezar por los jornaleros del campo que fueron capaces de crear con sus manos lo que ahora no somos capaces de mantener.
VA POR ELLOS...........

arando la tierra
Y ..... GRACIAS POR VUESTRO TRABAJO....
Los Jornaleros, hombres sin tierra
Una de las raíces de la que parte la decimonónica y pastoril visión de las relaciones económicas que tenemos en España, arranca de la necesidad que suponía, hasta hace no muchas décadas, de ser propietarios de tierras de labor para su uso agrícola.
No hablamos de la pequeña fracción de privilegiados que poseían la mayor parte de la tierra, que les proporcionaban, desde una situación acomodada, hasta el control social de comarcas enteras de nuestro país. Nos referimos a todos aquellos hombres sin tierra cuyo único anhelo era ser poseedores de la suya propia, su terruño, del que sólo ellos pudieran extraer el fruto, y que sirviera para sacarles de la vida miserable, indigna y de semi esclavitud a la que vivían abocados. Estamos hablando de los jornaleros; los hombre sin tierra.
No hablamos de la pequeña fracción de privilegiados que poseían la mayor parte de la tierra, que les proporcionaban, desde una situación acomodada, hasta el control social de comarcas enteras de nuestro país. Nos referimos a todos aquellos hombres sin tierra cuyo único anhelo era ser poseedores de la suya propia, su terruño, del que sólo ellos pudieran extraer el fruto, y que sirviera para sacarles de la vida miserable, indigna y de semi esclavitud a la que vivían abocados. Estamos hablando de los jornaleros; los hombre sin tierra.
No hace falta investigar mucho en nuestros árboles genealógicos para encontrarnos con que muchos de nuestros antepasados eran hombres sin tierra. Sin su esfuerzo carente de otra recompensa que no fuera la mera supervivencia, no estaríamos hoy aquí. La vida del jornalero era la vida de semi esclavitud, dedicada a errar de un lugar a otro mendigando trabajo para poder proporcionar a su prole algo que llevarse a la boca.
Las condiciones no podían ser más penosas; el sueldo de miseria era el que el terrateniente ofertase ya que la mano de obra abundaba, las jornadas eran de sol de sol, y el esfuerzo y el dolor de un trabajo tan duro, inimaginable.
La España antigua siempre fue un país de pobreza, superstición y guerra. Y las viejas estructuras de control no permitían pasar de un nivel social a otro tan fácilmente. Era la restringida posesión de la tierra lo que permitía ese salto social. El anhelo por la propiedad de la tierra como medio de lograr la propia libertad se grabó a fuego en sus mentes generación tras generación, incorporándose poco a poco a la idiosincrasia de todo un pueblo, llegando incluso a ser fácilmente identificable en nuestros días.
Esa desesperación por la posesión aún resuena con fuerza en muchas mentes ibéricas, aunque ya sin saber muy bien de dónde parte tan potente pulsión. Imaginemos lo que suponía para nuestros “abuelos” poder disponer de sus propias tierras. A muchos les podía llevar toda una vida de esfuerzos poder pagar apenas unas fanegas de cereal, unos olivos o unos pastos que, entregados a sus hijos como un auténtico tesoro, podían hacer de su vida una experiencia algo menos ingrata que la de sus padres. Se aseguraba un lugar en la sociedad de la época ya que “tenía algo”, era propietario de aquello que le proporcionaba alimento y seguridad.
Su vida ya estaba vinculada a un determinado terruño, e instalado en una casa permanente se acababa el vagar de comarca en comarca buscando el jornal.
Esa posesión era la base para la prosperidad de su familia, por lo tanto, y a ojos de Dios, había triunfado en su labor vital.
Podemos establecer ciertos paralelismos con la situación actual en lo referente a la adicción enfermiza por la posesión de bienes materiales que padecemos en España. Quizá habría que empezar a recordar que la posesión es sólo una ilusión, ya que en último caso, si se opta, por ejemplo, por dejar de pagar impuestos, el Estado -dueño subsidiario del país entero- te embarga tus bienes, igual que pasaría en el caso de impago de las deudas privadas. Bajo ese punto de vista podríamos decir que todos vivimos de alquiler.
Pero no olvidemos una gran diferencia en lo referente a la posesión de la tierra; el beneficio era algo real, físico; te alimentabas o vendías año a año el fruto de tu posesión y, desde luego, necesitaba de una dura tarea para que se produjera dicho fruto. Resultaba difícil imaginar que la mera posesión de algo sin un uso determinado pueda dar ningún tipo de renta. Por eso cuando hablamos de los millones de casas vacías que existen en España, podemos llegar a imaginar una pobreza semejante a la de un fértil campo de labor devorado por los cardos borriqueros.
La visión antigua del poseer-para-trabajar era bastante más pragmática y sensata si pensamos que la idea de posesión y, mediante el uso de la propiedad se cubrían las necesidades de una familia. Cosa distinta resulta el trabajar-para-poseer en el que vivimos instalados hoy día, saturados de objetos, y propiedades, sucumbimos a la idea de que la mera posesión nos gratificará en un futuro ahora incierto cuando otros (nuestros "hijos") pretendan vivir de unos inciertos beneficios económicos derivados de la simple posesión.
Alejarnos de nuestros fines vitales y perseguir milenarias quimeras, y toda una gama de El Dorado de riquezas sin esfuerzo es tan antiguo como la propia humanidad. Nada más lejos de la realidad. Los centros de decisión y control son los encargados de decirnos cuánto-vale-qué y durante cuánto-tiempo. Sólo tenemos que mirar a nuestro alrededor para observar a "jornaleros" del s.XXI, vagando de trabajo en trabajo por sueldos de miseria, deseando tener más para no sé sabe bien qué, en una cruel escalera cuyo triste final es el alejamiento del ser humano de su libertad, decisión e individualidad.
Crónicas desde mi huerto
la piñota no se hace responsable de las opiniones vertidas por los visitantes, los contenidos pueden ser reproducidos citando las fuentes y siempre que no existan intereses comerciales..
Las condiciones no podían ser más penosas; el sueldo de miseria era el que el terrateniente ofertase ya que la mano de obra abundaba, las jornadas eran de sol de sol, y el esfuerzo y el dolor de un trabajo tan duro, inimaginable.
La España antigua siempre fue un país de pobreza, superstición y guerra. Y las viejas estructuras de control no permitían pasar de un nivel social a otro tan fácilmente. Era la restringida posesión de la tierra lo que permitía ese salto social. El anhelo por la propiedad de la tierra como medio de lograr la propia libertad se grabó a fuego en sus mentes generación tras generación, incorporándose poco a poco a la idiosincrasia de todo un pueblo, llegando incluso a ser fácilmente identificable en nuestros días.
Esa desesperación por la posesión aún resuena con fuerza en muchas mentes ibéricas, aunque ya sin saber muy bien de dónde parte tan potente pulsión. Imaginemos lo que suponía para nuestros “abuelos” poder disponer de sus propias tierras. A muchos les podía llevar toda una vida de esfuerzos poder pagar apenas unas fanegas de cereal, unos olivos o unos pastos que, entregados a sus hijos como un auténtico tesoro, podían hacer de su vida una experiencia algo menos ingrata que la de sus padres. Se aseguraba un lugar en la sociedad de la época ya que “tenía algo”, era propietario de aquello que le proporcionaba alimento y seguridad.
Su vida ya estaba vinculada a un determinado terruño, e instalado en una casa permanente se acababa el vagar de comarca en comarca buscando el jornal.
Esa posesión era la base para la prosperidad de su familia, por lo tanto, y a ojos de Dios, había triunfado en su labor vital.
Podemos establecer ciertos paralelismos con la situación actual en lo referente a la adicción enfermiza por la posesión de bienes materiales que padecemos en España. Quizá habría que empezar a recordar que la posesión es sólo una ilusión, ya que en último caso, si se opta, por ejemplo, por dejar de pagar impuestos, el Estado -dueño subsidiario del país entero- te embarga tus bienes, igual que pasaría en el caso de impago de las deudas privadas. Bajo ese punto de vista podríamos decir que todos vivimos de alquiler.
Pero no olvidemos una gran diferencia en lo referente a la posesión de la tierra; el beneficio era algo real, físico; te alimentabas o vendías año a año el fruto de tu posesión y, desde luego, necesitaba de una dura tarea para que se produjera dicho fruto. Resultaba difícil imaginar que la mera posesión de algo sin un uso determinado pueda dar ningún tipo de renta. Por eso cuando hablamos de los millones de casas vacías que existen en España, podemos llegar a imaginar una pobreza semejante a la de un fértil campo de labor devorado por los cardos borriqueros.
La visión antigua del poseer-para-trabajar era bastante más pragmática y sensata si pensamos que la idea de posesión y, mediante el uso de la propiedad se cubrían las necesidades de una familia. Cosa distinta resulta el trabajar-para-poseer en el que vivimos instalados hoy día, saturados de objetos, y propiedades, sucumbimos a la idea de que la mera posesión nos gratificará en un futuro ahora incierto cuando otros (nuestros "hijos") pretendan vivir de unos inciertos beneficios económicos derivados de la simple posesión.
Alejarnos de nuestros fines vitales y perseguir milenarias quimeras, y toda una gama de El Dorado de riquezas sin esfuerzo es tan antiguo como la propia humanidad. Nada más lejos de la realidad. Los centros de decisión y control son los encargados de decirnos cuánto-vale-qué y durante cuánto-tiempo. Sólo tenemos que mirar a nuestro alrededor para observar a "jornaleros" del s.XXI, vagando de trabajo en trabajo por sueldos de miseria, deseando tener más para no sé sabe bien qué, en una cruel escalera cuyo triste final es el alejamiento del ser humano de su libertad, decisión e individualidad.
Crónicas desde mi huerto
la piñota no se hace responsable de las opiniones vertidas por los visitantes, los contenidos pueden ser reproducidos citando las fuentes y siempre que no existan intereses comerciales..
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recordar que no pude llamarle al blog
La Piñota y se quedo con Cadalso Vive...
Vamos a cumplir un año...

Si, los días primeros de Marzo iniciamos este blog...
lo que me ha permitido hacer mas amigos
de los que ya tenía....
con algún tema como enviar:
una foto o varias,
escribir un artículo,
una poesía,
un escrito,
enviar vuestra historia,
una historia bonita,
o un comentario,
aunque sea anónimo..
etc...,
lo que queráis para ser publicado...
a ser posible mañana...
y así participar conmigo en
el cumpleaños de vuestro blog..
coincidiremos casi con las
100.000 visitas al blog..
* * * *
lo que vuelve a demostrar que
Cadalso vive a pesar de todo...
Aniversario...
A CARLOS
Carlos muestra con afán
su interés por la cultura,
y su pluma y su pincel
se transforman con premura
en algo digno de ver,
pues lo llena de hermosura.
Sus cuadros nos lo demuestran
en la Casa la Cultura
donde se exhibe su arte
con belleza y con soltura,
y una vaca, que a su pueblo,
dedicó con gran dulzura.
Las nuevas tecnologías
son reciente asignatura,
y en su blog “Cadalso Vive”
embellece su escritura
ofreciéndonos a todos
una puerta a la Cultura.
Hoy quiero felicitarle
por su arte en la pintura,
y por esas inquietudes
que refuerzan su figura
con la “Piñota de Oro”
que le da esta investidura.
Carlos muestra con afán
su interés por la cultura,
y su pluma y su pincel
se transforman con premura
en algo digno de ver,
pues lo llena de hermosura.
Sus cuadros nos lo demuestran
en la Casa la Cultura
donde se exhibe su arte
con belleza y con soltura,
y una vaca, que a su pueblo,
dedicó con gran dulzura.
Las nuevas tecnologías
son reciente asignatura,
y en su blog “Cadalso Vive”
embellece su escritura
ofreciéndonos a todos
una puerta a la Cultura.
Hoy quiero felicitarle
por su arte en la pintura,
y por esas inquietudes
que refuerzan su figura
con la “Piñota de Oro”
que le da esta investidura.
Mª Pilar Campos
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gracias Pilar por tus palabras..
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