
VISITA GUIADA AL YACIMIENTO ARQUEOLÓGICO,
Próxima visita guiada el sábado 17 de diciembre, con dos pases:
Blog creado sin ánimo de lucro...dedicado a informar sobre temas de Cadalso de los Vidrios y su entorno así como Arte, Naturaleza (fauna y flora) ,Fotos , Gastronomía, vinos , curiosidades y varios con el único fin de promocionar Cadalso , porque CADALSO ESTA VIVO...En este blog …nada es lo que parece, a veces es personal, otras veces la imaginación vuela… Que nadie sufra o se alegre, en el fondo sólo son palabras las que escribo. Esto no es un diario de vida ni un negocio personal.
Las dos gotas de agua del otoño....Las dos gotitas de agua vivían en una gran nube. Comenzó a llover y la gotita pequeña no quería caer, le daba mucho miedo. Su mamá le contó que era muy divertido, que un día calló en una flor, otro día en una casa y otro día en una calle muy bonita. La gotita pequeña ,con mucho miedo, agarró de la mano a su mamá, cerró los ojos y se dejó caer.
Las dos gotitas de agua cayeron junto con las demás, formando una gran lluvia plateada. La mamá mojó la hoja de un árbol, se resbaló y cayó al suelo produciendo un gran ruido: “plaf”. Su hija, como era más delgadita, tardó más en caer, se posó sobre un paraguas rojo realizando un ruidito: “clic”. Después resbaló y cayó en la gorro de una niña, “clic”, se deslizó por su nariz para más tarde gotear en su impermeable azul. Al final acabó en unas botas de agua. Estuvo un buen rato en la bota hasta que la niña comenzó a andar u cayó a un gran charco que había en el suelo. Allí encontró a su mamá a quien le dio un gran abrazo.

esto no puede ser así...

Queridos Reyes Magos...
Escribe con letra clara y muy cuidada. La primera frase que debe aparecer en la carta es ‘Queridos Reyes Magos’. Antes de seguir escribiendo toca hacer examen de conciencia. ¿He sido bueno este año? Si es así continúa la carta escribiendo tu nombre y apellidos y contando las cosas buenas que has hecho. También deberás reconocer en lo que debes mejorar (madrugar, hacer caso a los padres, estudiar más, comer todo lo que haya en el plato…).
¡Los regalos!
A continuación, escribe una lista de los regalos que te gustaría que te dejaran en las zapatillas la noche del cinco de enero. Haz una lista larga para que los Reyes puedan elegir. Ellos intentarán traértelos todos, pero primero comprobarán si has sido bueno o has mentido. Piensa que hay muchos niños en el mundo y que todos deben recibir un regalo y quizá por eso no tengas todo lo que has pedido.
La despedida.
Para despedirte, promételes que esa noche te acostarás prontito y que les dejarás agua para los camellos y turrón y leche para que cojan fuerzas y sigan repartiendo regalos.
Al buzón.
Ahora toca rellenar el sobre en el que meter la carta. En la dirección basta con escribir ‘A Sus Majestades los Reyes Magos de Oriente’. Detrás, escribe tu dirección. Puedes decorar el sobre con alguna estrella. Pégale el sello y échala al buzón más cercano que tengas.
veis que fácil....
que tengáis suerte con los regalos....¡¡¡¡¡¡
Durante las celebraciones de Navidad, las calles y plazas se llenan de guirnaldas, espumillones y adornos muy característicos de estas fechas, gran parte de ellos de inspiración vegetal. Junto con el clásico árbol de Navidad o la decorativa flor de Pascua, también encontramos entre las especies propias de estas fiestas el acebo, un arbusto que actualmente se encuentra en peligro de extinción.
De nombre científico Ilex aquifolium y perteneciente a la familia de las Aquifoliaceae, hablamos de una especie de crecimiento lento y elevada longevidad (puede llegar a vivir hasta 100 años). Su tamaño es mediano (alcanza hasta 10 metros como máximo) y su tallo, leñoso, con la corteza de color grisáceo.
Los frutos, rojos y carnosos, son típicos del invierno porque ésta precisamente es la temporada de maduración. Alcanzan ese tono carmesí tan típico en octubre y permanecen así durante los meses de frío, lo que los convierte en una fuente de alimento fundamental para los animales de los bosques. Son venenosos para el consumo humano.
Como cuidar un acebo....
Una buena idea para proveernos de nuestros propios adornos navideños naturales en estas fechas puede ser cultivar en nuestro jardín un acebo. Requiere cuidados muy simples y se trata generalmente de una planta bastante agradecida.
Primero, busca un lugar que no tenga una exposición excesiva al sol, ya que el acebo prefiere la semisombra. El suelo ha de tener un buen drenaje y es preferible que sea ácido. A pesar de que necesita un buen riego, esta especie vegeta bien en terrenos secos. Lo más adecuado es elevar la cantidad de agua en verano y moderarla durante el resto del año. Quizá necesite un poco de abono rico en nitrógeno para fortalecer su crecimiento.
No admite bien los trasplantes, pero sí la poda. Durante los meses fríos podemos proceder a realizar un acolchado en el suelo que lo proteja. Su multiplicación se realiza por semillas, aunque esta opción sería bastante lenta; también se efectúa por esquejes semileñosos. Lo más aconsejable es realizar este proceso desde finales de verano hasta principios de invierno.
Un árbol versátil y tóxico...
Aunque su valor más conocido está relacionado con la decoración de jardines (se utiliza mucho como seto ornamental) y con los adornos navideños, el acebo también produce una madera resistente muy apreciada en ebanistería. Pero, además, son de sobra conocidas sus aplicaciones medicinales: su corteza y sus hojas se utilizaban antaño como un remedio para calmar la fiebre.
El acebo se califica también como purgante y tranquilizante, pero el veneno de sus frutos obliga a que tengamos especial cuidado con él. Los niños, por ejemplo, se pueden sentir atraídos por el rojo intenso de sus bayas e intoxicarse. Mejor mantenerlo alejado de ellos.
Por otra parte, en algunos países se le atribuyen propiedades mágicas, de ahí su tradición y simbolismo. De hecho, para los celtas, el acebo era un arbusto sagrado que utilizaban en el solsticio de invierno (Navidad actual) para atraer suerte y prosperidad.